“Qué bonita está Valencia”, te dicen algunas personas cuando vienen un par de días de turisteo a la capital. “Sí”, les respondes, “como las fallas: artificio por fuera, vacío por dentro”. Todo es muy difícil de tener. Sobre todo si no se busca el equilibrio. Y aquí, ese vocablo no está empadronado.
En esta tierra hermosa de por sí, con los atardeceres más bonitos que he visto en mi vida, los dirigentes políticos han apostado- con el apoyo de una buena parte de la población- por un modelo de crecimiento a lo fallero: mucho ornamento, sin reparar en gastos en la imagen. Grandes fastos, apuestas carísimas. Como unos vecinos que tenía en mi barrio de la infancia- que no era para nada burgués-, que cada dos años renovaban el coche, o los muebles, o la cocina. Eso sí, a fin de mes hacían milagros para no tener una nevera desolada.
Yo crecí con el modelo opuesto. Durante toda mi infancia y adolescencia me acompañaron los mismos muebles, el mismo coche, la misma nevera. Porque mis padres preferían invertir en lo que no se ve: cultura, formación, autoestima, salud, educación. Al contrario de nuestros vecinos. Luego conocí otras amigas-muy pocas- cuyos padres, con recursos en abundancia, pudieron darle imagen y contenido.
Pero, del mismo modo que hay pocas personas que pueden invertir al mismo nivel en ornamento y sustento, hay pocas ciudades que tengan tantos recursos para hacerlo por igual. Y Valencia no es una excepción. Los recursos son limitados. Y a mi entender, están siendo mal gestionados. Al igual que en todo el País Valenciano en conjunto.
Leo hoy que el Consell va a contratar a un mega conocido arquitecto para construir un edificio de la Universidad Internacional Valenciana, mientras la Universidad de Valencia ha tenido que dejar de pagar a proveedores por falta de fondos. O mientras la sanidad pública sigue yendo para atrás: diez meses de cola para hacerse un ecocardiograma , o una eternidad para hacer un seguimiento a una patología ginecológica (la de mi novia).
Tenemos que denunciar esta mala gestión. No es por joder. No es siquiera porque gobierna un partido con opciones ideológicas divergentes a las mías. Es porque así no se puede vivir. Si vas a la sanidad, escuela, o universidad privada, imagino que te parecerá fantástico que se invierta a chorros en grandes fastos. Pero la inmensa mayoría de la población no podría permitirse esos servicios aunque quisiera. Y si el dinero es el que hay, pido por favor que se gestione mejor. Claro que es necesario tener una buena imagen, pero no gastando el dinero necesario para salud, educación u otros servicios básicos que son imprescindibles si queremos vivir en una sociedad solidaria y segura, no en la jungla del más fuerte. Primero lo básico, y después invierte en promoción. No al revés.
Algún día caerá la venda. Y espero que cuando eso llegue, haya un grupo de gente preparada para hacer otra gestión. Una gestión de futuro, que nos permita seguir disfrutando de un País Valenciano verde, equilibrado y productivo.




Hola!!! He estado buscando durante varios días la programación del I día de la visibilidad lésbica. No soy de ningún colectivo pero me gustaría saber si se va a hacer algo en Madrid en lo que se pueda participar sin pertenecer a nada.
Gracias!