Valencia acogió este pasado fin de semana dos eventos. Uno, de los que cortan, de los que salen en los medios- el 16 congreso del PP-, y otro de los que apenas muy poca gente se entera, la elección que el Col·lectiu Lambda hizo de la Lesbiana Orgullosa 2008.
Del primero, todos/as hemos visto y oído mensajes. Que si un nuevo PP, que si un giro al centro, que si Aznar ya no corta… Para mí es muy simple. Hasta que el principal partido de la oposición deje de representar una amenaza para la igualdad y felicidad de mi familia, no me creeré lo del cambio. Será, una vez más, una nueva mentira, el nuevo disfraz de la homofobia. Es una pena, pero si el PP- con Aznar o sin él- cree que merezco leyes especiales, que el matrimonio es un privilegio de heterosexuales, que de nuestras familias mejor no hablar para evitar conflictos, seguirá siendo un obstáculo para la igualdad y el futuro de este país. Porque les guste o no, es diverso. Muy diverso.
Menos mal que entr
e tanta cobardía – de unos/as- y cerrazón- de otros/as-(¿esa es la pluralidad del PP?), ves honestidad y valor. Como el de la Lesbiana Orgullosa de 2008 en Valencia, Lorena Navarro. Una mujer que está dejándose la piel desde el voluntariado para que la salud de lesbianas y bisexuales sea también una prioridad. Un orgullo doble pues además de ser una compañera imprescindible en el área de Políticas Lésbicas es la persona con quien comparto la vida. Mi sol particular.
Mil gracias a las compañeras de Lambda, que son las que eligen a la Lesbiana Orgullosa. Otro día hablaré-cuando tenga fotos- del torneo de fútbol sala bollero de ayer.




Qué bien os lo montais por Valencia!!!
Enhorabuena!!!