Especialmente cuando llega el orgullo a muchas lesbianas (y bisexuales, y transexuales, y personas transgénero) se nos pone la vena de muy mal cuerpo. Porque los medios de comunicación entran en éxtasis y nos borran del google maps con más contundencia que el resto del año, que ya es.
Orgullo gay. Al final es lo que consiguen: que el orgullo sea sólo gay. Que hasta las mujeres heteros que leen pregones se vuelvan gays. No lesbianas, ni bisexuales, ni transexuales (sea cual sea su orientación sexual). Gays.
Ahora que no tengo ningún cargo en ningún sitio puedo reconocer con qué mal cuerpo me solía ir de Madrid al día siguiente de la mani del Orgullo. (excepto el año pasado). Porque duele ver condensado todo aquello que te machaca día a día, como es la invisibilidad. ¿Solución? Buf, complicado. Creo que aún se puede hacer algo más fuerte desde el movimiento para dar a entender a los medios lo que está pasando, pero cada día que pasa es un día perdido ante unos medios que se resisten- salvo excepciones- a prescindir del global gay como antítesis a lo hetero. Algo que hace nuestra propia comunidad. No obstante, animo a seguir intentándolo.
¿Qué camino nos queda? ¿Separarnos otra vez? No lo creo, ninguno y ninguna saldría ganando. Pero algo más hay que hacer. Tenemos que darle vueltas.
Mientras Soraya disfruta sintiéndose gay y se morrea con Boris- chapeau por su apoyo a los compañeros- pensemos en otra estrategia, chicas, porque yo no sé ustedes, pero yo estoy hasta las narices de ser la prima de la mujer invisible.
Por lo pronto, sigamos exigiendo una escuela sin armarios. Desde nuestro día a día, desde la calle. 4 de julio, Madrid. Manifestación, 18:00 horas. Yo este año no estaré, pero les animo a participar porque aunque haya algunas cosas que no comparto de lo que rodea a la mani estatal, nadie puede negar que es un acontecimiento que hay que vivir en la vida.
Y seguimos hablando.
(siento la negatividad, pero es que el machismo que tiene el uso de la palabra gay como universal para todo lo no-hetero, me puede).




yo creo que el problema no es de los medios, es que casi todas están en el armario…
Es un buen tema, sin duda. Por un lado tienes a nuestras bolleras famosas en su armario de diseño- aunque no todas (igual también es cuestión de qué estereotipo se busca para ese contexto de Chueca).
Pero por otro hay una realidad: que el orgullo es gay. Los medios potencian que sea así. Que si sale una mujer por la cámara es que pertenece al otro grupo, las amigas (seguro que hetero) de los gays.
Cuando se buscan excusas para argumentar que gay es sinónimo de lesbiana, trans, bi, sota, caballo y rey, yo me revuelvo por dentro. POrque en España, gay es gay, tío que desea/ama a otro tío. Punto. Nadie piensa en dos tías o en una mujer trans o en un tío bi cuando le dices gay. Por mucho que quede bonito decir que es inclusivo. No lo es. Y mucho menos para los medios.
No lo soporto, lo reconozco. Cuando oigo orgullo gay- dejando fuera a los miles de lesbianas, trans, bis, que también están ahí- me pongo de los nervios.
Pero te reconozco otra cosa. He entrado en otra fase. Paso de tocar puertas, pedir por favor que dejen de invisibilizarnos. Yo haré mi camino, que digan lo que les rote. Ya vendrán a tocar a mi puerta, a nuestra puerta, porque les interesará. Tiempo al tiempo. Se acabó el pedir. Nos toca hacernos fuertes, económicamente especialmente. Y ya verás cómo vienen a buscarnos los que hoy nos borran.
Uy, como me ha gustado tu reflexión. Me gusta y me inquieta a la vez, pero al final, has dado en el clavo. Que todo es puro mercantilismo, y que al final, lo que se usa es lo que vende o lo que se puede vender. Lo “gay” ha pasado a ser un objeto decorativo monísimo y un objeto puramente de consumo. Tal vez nuestros compañeros deberían pararse un momento a pensar dónde les lleva eso.
Para darte un halo de tranquilidad y una bocanada de aire fresco, te dejo un post de un blog que sigo habitualmente donde al hilo del Orgullo hace todo un comentario de una manera inclusiva y que por primera vez, no me pasa como a ti, que termino de leer el post cabreada porque no se les cae el dichoso término-tippex del Orgullo GAY.
Mientras tanto, hagamos eso, intentemos hacernos fuertes económicamente, que el resto ya vendrá solo.