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NING es una plataforma que te permite crear redes sociales a tu gusto. Hasta ahora era gratuito y tenías la opción de pago para mejorar prestaciones. A partir de este mes es de pago.

Hemos dudado mucho sobre si seguíamos en NING o nos mudábamos a otras plataformas. Incluso llegué a mudar una de prueba a otra plataforma, pero no me convenció la cosa. Finalmente hemos decidido que nos quedamos. Queremos probar, aprovechar las mejoras de la plataforma para incluir mejoras en nuestras redes.

¡Ya contaremos qué tal!

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Que el periodismo atraviesa una etapa gris, creo que es fácil de argumentar. Con ver los informativos de cualquier cadena de televisión- más parecidos al Caso injertado con Vídeos de Primera- se defiende mi planteamiento.

Una vuelta de tuerca más la vemos hoy con el editorial de una de las biblias del neoliberalismo actual, The Wall Street Journal. Los gurús de la nueva era nos han regalado una brillante y sagaz conclusión: ganar un campeonato del mundo en un deporte como el fútbol no borra la crisis de un país. Dios, la gente corre despavorida por las calles de España ante semejante aseveración. Tumultos, suicidios en masa. Pánico total.

¿Pero tan imbéciles se creen que somos? Es una obviedad como un rascacielos. El editorial enterito no tiene desperdicio. Si fuera mal pensada incluso diría que fue escrito por alguien de esta parte del océano, de tanta mala baba que desprende, por alguno/a de quienes con tal de volver al poder harían como esos pirómanos bomberos tan deleznables. Como no lo soy, me quedo pensando que esa mirada tan corta e infantil simplemente obedece a otra serie de intereses.

Después de ridiculizar las afirmaciones de varios ministros españoles que aseguraban que la victoria de España supondría una mejora económica para el país (burlándose de que en todo caso ayudaría a los bares y la venta de vuvuzelas), acaban diciendo su receta mágica (la que tanto éxito ha dado en Estados Unidos, ¿no?)

“Were Madrid to liberalize its labor market, more aggressively consolidate its savings banks, and drop its income, corporate, and capital-gains tax rates, it would do more for economic growth than a hundred World Cups.”  Vamos, lo de siempre: liberalizar el mercado laboral y bajar impuestos.

A esos ilustres portavoces del capital salvaje les recordaría varias cosas. Por un lado, que el mercado laboral lo conforman seres humanos, no máquinas. Seres humanos con cuyos impuestos y sacrificios se han salvado de la quiebra a muchos bancos y empresas gigantescas símbolos de ese neoliberalismo que tanto defienden.  Si su avaricia infinita hubiera tenido límites, tendríamos muchos más ahorros en nuestras cuentas públicas sin necesidad de tener que recortar derechos ahora. Encima de que por su culpa retrodecemos, encima sacan pecho. ¡Tendrán valor!

A las máquinas les da igual tener derechos (veremos en un futuro, porque hasta eso cambiará). Pero a los seres humanos, no. Manías, ¿verdad?

Las máquinas no están condicionadas por las emociones. Pero los seres humanos sí. Es lo que nos hace ser tan especiales y valiosos. Y esas emociones tienen mucho que ver con el cambio en positivo a que hacían referencia nuestros ministros. En muchos sentidos.

A las máquinas igual les da lo mismo ver cómo se humilla sistemáticamente a su sociedad y su economía por parte de señores cuyas sociedades tan desarrolladas, por cierto,  permiten que millones de ciudadanos/as no tengan asistencia sanitaria básica. Pero a las personas sí. Afecta en la autoestima colectiva. En la confianza, en la ilusión de ir a trabajar todos los días, generar puestos de trabajo o buscar empleo.

A las máquinas no les afecta a la hora de consumir la imagen negativa que da un país cuyo nombre sale día tras día relacionado con fracaso. Cosas del ser humano: nos atrae estar cerca de quien triunfa. Y ser los mejores en el deporte más mediático y de mayor impacto social del planeta ayuda a tener una mejor imagen como sociedad. Te miran de otro modo, asocian tu nombre con otros valores. ¿Tanto cuesta verlo? ¿O más bien, reconocerlo? ¿Les suena el marketing?, pensaba que igual ustedes sabían algo sobre eso.

¿Que la economía española no es perfecta? Lo sabemos. ¿Que necesitamos muchos cambios? Lo sabemos. Quizá no precisamente los que ustedes, ilustres gurús, nos quieren vender. Mírense a ustedes mismos. ¿Con qué derecho se atreven a darnos lecciones en economía? Ustedes, su país, los responsables del origen de esta crisis global. Yo he vivido en EE.UU. y sé las grandes cosas que tienen como sociedad. Y también las que son indignas, que son un buen puñado. Al menos en España no se muere una persona de cáncer por no tener asistencia sanitaria a su alcance, como han muerto las madres de varios amigos míos estadounidenses. Así que lecciones las justas, señores míos. Aquí quien único tiene derecho a criticar a nuestro país somos los españoles. Y como mucho los europeos, por formar parte de la UE. Ustedes, mejor mírense el ombligo que el olor a mugre llega hasta mi ventana.

Basta ya de tomarnos como diana, déjennos en paz. Por primera vez en muchos meses la sociedad española está unida, desprende energía positiva e ilusión. Me da igual si es por el deporte. La ilusión es el motor que alimenta el cambio. Si no vienen a echar un mano, como diría el conocido dúo,

Por eso vete
olvida mi nombre
mi cara, mi casa
y pega la vuelta
[…]

vete olvida que existo
que me conociste
y no te sorprendas
olvídate todo que tú
para eso tienes experiencia

Claro que podemos

Aquí voy, sentada en un tranquilo tren con destino Sevilla. Un finde fantástico en Córdoba– la Noche Blanca de flamenco, un puntazo. Cansada aún por las poquitas horas de sueño de estos últimos días, pero muy contenta por las sensaciones vividas. Como siempre, en cada escapada vivimos momentos muy especiales, porque nuestras clientas son un regalo, nunca me canso de decirlo.

Tengo muchas ganas de seguir creciendo, que esta crisis pase y toda esa gente que desea venir a nuestras escapadas pueda hacerlo porque de nuevo tengan un trabajito o no tengan que mantener a un familiar parado en estos tiempos extraños.

Porque esta crisis pasará, como siempre. Hemos pasado por guerras, toda clase de enfermedades y aquí seguimos, no nos hemos extinguido. Hemos aprendido muy poco de los errores pasados, pero debe ser una cuestión genética esta incapacidad del ser humano para aprender de lo vivido. Aún así, seguimos.

A diferencia de otras épocas o de otras latitudes, esta crisis sobre todo es un golpe de realidad ante unos años de locura colectiva. Aunque la solución al consumo histérico de estas últimas décadas no es dejar de consumir radicalmente, para nada. La respuesta pasa por ser más responsables. Pero todos y todas. Muchas veces nos quejamos del paro que nos rodea pero luego consumimos sin querer saber por qué un producto traído de la otra punta del planeta es más barato que el elaborado a 20 km de casa. Lo queremos todo: cobrar como suecos y pagar sólo el salario de un semi-esclavo oriental mirando para otro lado. Tener el estado del bienestar de Noruega pero pagar los impuestos de una república bananera. Tener unos servicios públicos de calidad pero aprovecharnos todo lo posible del sistema. Vivir en el primer mundo pero con los conocimientos tecnológicos, culturales y lingüísticos de paises alejados del desarrollo. Ganar mucho como empresarios, pero invertir poco o nada en nuestro entorno. Y así, queridos y queridas, no se puede. Esto peta. Como ha pasado. Está claro que los trileros de la bolsa y de la banca se han pasado con la partida, pero el problema de España es más de fondo. Y no sólo se debe a la corrupción endémica, al amiguismo que evita la selección natural del mejor por el mejor enchufado, aunque sea un inepto, o a una universidad estancada en el Siglo de Oro. El problema de fondo nos afecta a todos y todas. A nuestro concepto colectivo del triunfo basado en el éxito fácil, de la picaresca que llevamos en nuestro ADN. Es nuestro cáncer como país y es lo que deberíamos y podemos cambiar. Día a día, gesto a gesto. El día que este país valore a todas esas personas que aportan conocimiento, respuestas, riqueza, valores por encima de dionis, belenes esteban, marios conde, pachulis, grandes hermanos y compañía. El día que este país haga sitio a todos esos cerebros brillantes que un día salieron de España para crecer pero que ya no pueden volver, porque no les dejamos. El día que este país señale con el dedo y deje de admirar a quien enchufa, a quien pasa sobres llenos de dinero por debajo de la mesa o regala bolsos y trajes de lujo a cambio de privilegios administrativos, a quien se forra cobrando en negro. Ese día, ese día estaremos preparados para crecer de verdad, no como una falla de cartón piedra o un bizcocho.

Mientras tanto, no perdamos la fe y sigamos trabajando por esa sociedad que queremos y podemos construir entre todos y todas. Porque de igual modo que esta tierra ha parido monstruosidades como la Inquisición o la perdición de la picaresca, también ha dado a luz a genios de todos los colores. Somos un gran país, plural, diverso. Claro que podemos.

¡Abril! Hace mes y medio que no paso por aquí, increible. No es por falta de ganas, qué va. Sino por falta de tiempo. Y es una pena, porque este pequeño rincón es un espacio que adoro. Aunque sea con breves pinceladas, prometo pasarme más por aquí (prometido, profa!, mil gracias por leerme).

Una de esas pinceladas es sobre una de las canciones que más enamorada me tiene: Looking Out, de Brandi Carlile. Brillante, como todo lo que hace. Con una letra fabulosa… Cuántas interpretaciones puede tener, cada cual verá aquella que se ajusta a su realidad. Yo pienso en mil momentos vividos…

Que tengan una semana fantástica. ¡Mañana es el cumple de mi hermana!

LOOKING OUT
I went out looking for the answers and never left my town.
I’m no good at understanding, but I’m good at standing ground.
And when I asked a corner preacher I couldn’t hear him for my
youth.
Some people get religion some people get the truth.
I never get the truth, I never get the truth.

Chorus:
I know the darkness falls on you. And it’s just a point of view
When you’re outside looking in you belong to someone and when
you feel like giving in and the coming of the end, like your
heart can break in two, someone loves you.

I lay this suitcase on my chest so I can feel somebody’s weight.
And I lay you to rest just to feel a give and take?
I got a new interpretation and it’s a better point of view,
you were looking for a landslide I was looking out for you, I was
looking out for you, someone’s looking out for you

Chorus:
I know the darkness falls on you. And it’s just a point of view
When you’re outside looking in you belong to someone and when
you feel like giving in and the coming of the end, like your
heart can break in two, someone loves you.

Bridge
I am afraid of crossing lines. I am afraid of flying blind.
afraid of inquiring minds. Afraid of being left behind.

I close my eyes I think of you, I take a step I think of you,
I catch my breath I think of you, I cannot rest I think of you

My one and only wrecking ball, and you’re cutting through my
walls. When you’re outside looking in you belong to someone and
when you feel like giving in and the coming of the end, like
your heart could break in two, someone loves you.

Y la letra en español:

BUSCANDO

Salí a buscar respuestas
pero nunca dejé mi pueblo
Me cuesta entender las cosas
pero se me da bien mantenerme firme

Y cuando le pregunté al predicador de la esquina
mi juventud me impedía escucharle
Algunos tienen religión
Algunos tienen la verdad

Yo nunca encontré la verdad,
yo nunca encontré la verdad…

Sé que la oscuridad se cierne sobre ti
pero es cuestión de perspectiva
cuando estás fuera y miras hacia adentro
Perteneces a alguien

Y cuando sientes que no puedes más
o que el final está cerca
como si tu corazón fuese a partirse en dos
Alguien te quiere

Apoyé la maleta en mi pecho
para poder sentir el peso de alguien
Te recosté para que descansaras
sólo para sentir que es eso de dar y recibir

Tengo una nueva interpretación
y es un punto de vista mejor
Mientras tú buscabas a los demás
yo estaba buscándote a ti

Estaba buscándote a ti
alguien te está buscando.

Sé que la oscuridad se cierne sobre ti
pero es cuestión de perspectiva
cuando estás fuera y miras hacia adentro
Perteneces a alguien

Y cuando sientes que no puedes más
o que el final está cerca
como si tu corazón fuese a partirse en dos
Alguien te quiere

Me asusta cambiar de carril
Me asusta volar a ciegas
Me asustan las mentes inquisitivas
Me asusta que me dejen atrás

Cierro los ojos, pienso en ti
Doy un paso, pienso en ti
Mantengo la respiración, pienso en ti
No puedo descansar, pienso en ti

La única para mí, mi bola de demolición
te abres paso derrumbando mis muros
Cuando estás fuera y miras hacia dentro
Perteneces a alguien

Y cuando sientes que no puedes más
o que el final está cerca
como si tu corazón fuese a partirse en dos
Alguien te quiere.

ALesWay es uno de los responsables de que apenas tenga tiempo de pasarme por este blog o de tener mucho tiempo libre. Nuestro bebé nos demanda mucha atención, mucha dedicación. Porque es un proyecto precioso que nos llena de ilusión. Un proyecto que a la vez queremos que nos sirva como sustento y como espacio de microactivismo. Un proyecto que ha recibido su primer premio, el Alianza de los Premios Lesbianas Visibles Jennifer Quiles que otorga el Área de Políticas Lésbicas de la FELGTB, mis ex-compañeras de activismo.

En los ocho años anteriores, el activismo militante había sido mi centro vital. Viví momentos fabulosos, conocí gente fantástica y crecí en muchos aspectos de mi vida. También tuve tiempo de reflexionar sobre muchos temas, como la invisibilidad lésbica.

Teniendo más que claro por qué somos tan invisibles las lesbianas y las bisexuales- y qué precio pagamos por ello- llegamos a una conclusión Lorena y yo:  el eje de la visibilidad pasa por el empoderamiento. Y para llegar ahí, es vital conocerse a una misma, quererse, cuidarse, conocer a otras mujeres lesbianas y bisexuales. Y hacerlo, además, en espacios que faciliten el crecimiento personal. De ahí surge ALesWay, un proyecto empresarial con alma social, que en ningún momento presiona,  que siempre respeta los procesos personales, que no exige ni juzga. También de ahí surge nuestra red social LesFriends.

Nos alejamos de los discursos, de las proclamas, de las demandas (que afortunadamente llevan a cabo otras mujeres que tanto respeto) y nos centramos en una labor invisible de microactivismo que tanta satisfacción nos ha aportado: generar espacios de socialización diurnos para mujeres mayores de 30 años alrededor del deporte, la cultura- entre otros- donde el respeto y la convivencia son sus ejes. El resultado ha sido alentador: casi 1000 mujeres en contacto en LesFriends (donde hacemos entrevistas mensuales a destacadas protagonistas de la cultura lésbica española), más de un centenar de clientas en ALesWay (muchas repiten y repiten escapadas) que han generado diversas redes de amigas (y también alguna que otra pareja)  y el nacimiento del primer Club de Ocio para lesbianas y bisexuales en España. A través de esos espacios, muchas mujeres quedan para hacer deporte, ir a algún espectáculo, cenar, tomar algo, viajar, conversar, comentar sus problemas cotidianos.

Por otro lado, es impagable el ejercicio de visibilidad que hacemos día a día como empresa. En cada tarjeta que damos, cada correo que enviamos, cada casa rural, pueblo, proveedor con quien entramos en contacto, “somos ALesWay y ofrecemos actividades para mujeres lesbianas y bisexuales”. Hemos estado en localidades de pocos habitantes, colaborado con todo tipo de empresas (de aventura, restaurantes, alojamiento, guías). Siempre visibles, no queremos sorpresas desagradables después.

Hemos tenido todo tipo de respuesta, por supuesto. La inmensa mayoría han sido positivas, sin ningún tipo de discriminación. Y la minoría, contadas con los dedos de la mano, han sido bastante patéticas (como la negativa de Atrápalo de vender nuestras escapadas o los problemas puestos por Infojobs). Alguna que otra ceja levantada, incrédula, de que se nos haya ocurrido trabajar con gente que no existe (sí, señores, claro que existimos) y muchas otras de sorpresa grata por las nuevas oportunidades que se presentan. Lesbianas y bisexuales que en plena crisis han colaborado con las economías locales de pueblos y ciudades de distintas partes de España. Otra forma de luchar activamente contra lo que no nos gusta.

Y así, sin muchos aspavientos, de manera tranquila, seguimos nuestro camino. Orgullosas, contentas, satisfechas y animadas. Este espaldarazo de nuestras compañeras activistas supone mucho para nosotras: ver que entienden lo que hacemos y que nos apoyan. Entre todas seguimos luchando contra la lesbofobia. Cada una con sus herramientas, pero todas con el alma volcada en la labor.

Millones de gracias por el apoyo y la fe. Y a seguir soñando, que el camino es largo.

Hoy he descubierto un nuevo videoclip que me ha parecido una joya audiovisual: el de Los seis días para su tema “Infinitamente”. Aquí lo inserto para disfrutar de él, de su belleza. Tan pronto lo vi en facebook corrí a youtube a buscarlo, pero no, no estaba. Extrañada volví a facebook y allí descubrí que lo habían censurado. ¿Censurado? ¿Un portal donde al buscar “lesbianas” te salen videos del estilo “lesbianas tocándose”, “lesbianas cachondas”, “lesbianas tetonas”, “lesbianas guarras”, “lesbianas calientes”?

Flipante.

Volví a mirar el videoclip, enamorándome más aún de él si cabe, tratando de entender qué puede suponer una infracción de los términos de uso. ¿Los planos de los senos? ¿La insinuación de la masturbación? ¿el sexo entre dos mujeres? ¡Si están tapadas! Si es por una cuestión de pechos, va a ser que no lo entiendo, porque de glándulas mamarias anda youtube más que llena (basta fijarse en el video-el segundo por la izquierda). Por escenas sensuales, no habrían videoclips. Así que sólo se me ocurre una explicación: que alguien en youtube, con mucha experiencia en el mundo del porno, ha llegado a una conclusión: nos engañan, no son lesbianas.

Todo el mundo sabe que una lesbiana es una señora con mucho pecho, pero mucho,  y unas uñas aún más grandes, pintadas de rojo chillón, que mientras hace un rasca y gana en el clítoris de otra señora con mucho pecho y las mismas uñas mira a un eterno señor invisible con cara de “esto, por ti, Paco”. Y claro, estas chicas no son lesbianas: ni tienen las uñas largas ni pintadas de rojo, ni hacen el rasca y gana,  encima se tocan los pies y sobre todo, no miran al señor invisible que está al otro lado de la cámara. Estas artistas quieren engañarnos y por eso, youtube, siempre pensando en su público, ha decidido poner fin a semejante montaje. Eso es tener una política de empresa responsable. Por supuesto, no es lesbofobia. Si hubiesen sido dos lesbianas de verdad no hubieran suprimido el video. Que ellos no tienen problema ninguno en permitir videos de lesbianas en su portal. Y si son guarras, tetonas y calientes, infinitamente mejor. Pero claro, que sean lesbianas lesbianas. No farsantes.

En fin, ironía en vena por no montar en cólera. Disfruten de este grupo que es buenísimo, de sus letras y de sus videoclips. Otro día hablaré de lo importante que me resulta este videoclip para el imaginario lésbico y para la cultura lésbica de nuestro país.

Los seis días – Infinitamente from Lyona Alyona on Vimeo.

[Vimeo 11023106]

Cómo anda el patio por estas tierras españolas… Cosas que pasan cuando Cenicienta le coge el gusto a la vida de rica y hace lo que sea para que su encantamiento dure todo lo posible. Esa es España en este 2010: la que se mira al espejo después de muchos años de estar encantada, viviendo una realidad ficticia. De rápidos beneficios, de pelotazos de todo tipo, de dinero que corría de un lado a otro, histérico. La España del enchufe infinito, la que no premia al mejor, sino al mejor colocado.

Esta crisis que vivimos en España es producto de una bola aún mayor, pero la particularidad española tiene mucho que ver en el modo en que se ha gestionado este país en las últimas décadas. Cuánta gente quería ser Cenicienta en su noche mágica. Qué duro era volver a ser nadie. Y por ir en calabazas Audi, lo que fuera. Al precio que fuera.

Hoy vemos un nuevo episodio de corrupción en el partido que se rasgaba las vestiduras a finales de los 90 por los casos de corrupción en el seno del PSOE. Escandalosas cifras de gente destacada que se ha metido en política para algo más que gestionar el bien común.  Gente que en gran medida es responsable de haber promovido todo un estilo de gobernar absolutista, nepotista, lleno de agujeros negros, relaciones extrañas, dinero público desaparecido. De pelotazos urbanísticos que consiguieron expandir la extraña fiebre de la Cenicienta que sólo quería vender el solar de sus abuelos, ir en Audi y comprar el televisor más grande del mercado, aunque no tuviera salón para meterlo. No estudiar, no reciclarse, no buscar nuevas líneas de negocio, no diversificar. España.

Hoy Cenicienta se mira al espejo, con la sensación de haber perdido mucho por el camino. Y con ella, toda una sociedad que ha despertado a base de paro, quiebras y EREs. Menudo batacazo. El dinero histérico se ha esfumado. Y como siempre, las hormiguitas que pasan de créditos imposibles y coches de ensueño, que pagan sus impuestos y no se enriquecen por arte de magia (ni les toca la lotería todos los años), son quienes nos sacarán adelante.

Porque las Cenicientas de Gürtel irán a la cárcel- o no. Algunas seguirán gobernando, porque la ignorancia o la complicidad son cosa difícil de erradicar en una sociedad sin cultura democrática como la nuestra. Pero todas disfrutarán de sus suculentos huesos escondidos en las largas noches de princesa encantada. A nuestra salud.

Con lo fácil que era mandar el cuento a tomar por saco… Pero la avaricia, ay, la avaricia.

Yo ya ni me altero. Miro hacia adelante, confiando en la buena gente que nos rodea, que es mucha. Asqueada, sí. Pero no desanimada. Mientras tenga fe en mi misma y en mi conciencia, razones tendré para no perder la esperanza.