¡Menudo esperpento de programa se ha convertido OT! Es un anti-programa, donde todo sale al revés. Todos los valores que lo identificaban durante las pasadas ediciones se han dado la vuelta, convirtiéndolo en una especie de pressing catch en el que los luchadores cantan, hacen de jurado y de presentador. Realmente, patético.
Pero ese patetismo les ha dado audiencia, porque los seres humanos somos así de incomprensibles. Nos pierde ver broncas en los lugares más inesperados: en las bodas, en las ceremonias, en los reality… Los comentarios ácidos de Risto- para eso le contrataron- subían puntos de audiencia, aunque no sé si la idea era contagiar absolutamente todo de esa atmósfera tensa y beligerante, como finalmente ha pasado.
Al final, más que un concurso de “talentos”, parecía una obra casposa de Jose Luis Moreno. El “que te den” de Jesús Vázquez me pareció la guinda absurda a este anti-programa. ¡Y qué decir de los concursantes! Se les fue subiendo el ego al punto de la prepotencia, alimentada por la actitud de su director/showman (NInaaa, vuelve!!!!), sin que nadie les recordara que en unos años nadie se acordará de ellos. La hostia será fina, vista la falta de inteligencia social que demostraron anoche. ¿Nadie les enseñó un poquito de habilidades sociales? Como concursantes- ya ni digo como compañeros/as- demostraron no tener ni un poquito de educación, cortesía y buenos modales (salvo excepciones). El vacío que le hicieron a la ganadora era realmente impactante, empezando por el presentador. Con lo cual dieron más razón aún a la gente que apoyó a la joven andaluza. Parece mentira que a estas alturas aún no sepan en OT que cuanto más se machaque a un concursante, más apoyo tendrá del público (como demostró Rosa en la primera edición). Por empatía, por joder tanta prepotencia condensada, o porque realmente les guste su propuesta.
Y yo, dejando a un lado el análisis más sociológico, me alegro de que ganara Virginia. Creo que es especial, diferente. Su voz, su personalidad. Sólo por su resistencia psicológica merecía ganar el concurso, porque ha demostrado tener mucha fuerza. Pero además tiene un algo que me gusta. Estoy harta de artistas en serie, me aburre la uniformidad, las voces iguales, los patrones. Esta niña, si cae en buenas manos, puede ser algo distinto. Aunque no lo sé, porque OT, desde hace muchas ediciones, sólo sirve para parir más carnaza televisiva y destrozar carreras musicales. Suerte tuvo la cantante de Nena Daconte de que no se le asocie a OT. Quizás por ello ha podido llegar más lejos…
En fin, que los freaks, los raros/as, ayer disfrutamos un ratito viendo como el sistema no respondía como estaba establecido. Mucha suerte, Virginia, ojalá puedas aportar algo diferente a tanta mediocridad musical en el plano comercial. Porque hoy hasta los 40 principales tienen que tirar de remember. Triste, triste…